1)    DECRETO SUPREMO QUE MODIFICA EL REGLAMENTO DE LA LEY DEL IMPUESTO A LA RENTA APROBADO POR DECRETO SUPREMO 122-94-EF Y NORMAS                       MODIFICATORIAS

 

Mediante Decreto Supremo Nº 220-2015-EF publicado en el diario el Peruano el 03 de agosto del 2015, se decreta adecuar el Reglamento de la Ley del Impuesto a la Renta vigente a las modificatorias introducidas por la Ley Nº 30309 – Ley que promueve la investigación científica, desarrollo tecnológico e innovación tecnológica, la misma que modifico el inciso a.3 del artículo 37 del TUO de la Ley del Impuesto a la Renta que regula la deducción de los gastos en proyectos de investigación científica, desarrollo tecnológico e innovación tecnológica, el presente decreto supremo entrará en vigencia a partir del día 01 de enero de 2016.

 

En tal sentido, decretan modificar el inciso y) del artículo 21 – Renta neta de tercera categoría – del Reglamento de la Ley aprobado mediante Decreto Supremo Nº 122-94-EF y normas modificatorias.

 

El Consejo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación Tecnológica (CONCYTEC) establecerá los lineamientos que permitirán determinar las características o actividades que se atribuyen a la investigación científica, desarrollo tecnológico o innovación tecnológica.

 

2)    INFORME SUNAT SOBRE LOS GASTOS DEDUCIBLES PARA LA DETERMINACIÓN DEL IMPUESTO A LA RENTA DE TERCERA CATEGORIA

 

 

Mediante Informe Nº 054-2015-SUNAT/5D0000, publicado en la página web de SUNAT el 13 de abril de 2015, indica los gastos para la deducción de rentas de tercera categoría. En efecto, el presente informe indica:

“1.       Cualquier provisión notificable y/o estimable según la NIC 37, distinta a aquellas que están previstas como deducibles en el artículo 37º de la LIR, no debe considerarse como deducción para la determinación de la renta neta imponible en el periodo en que se efectúe dicha provisión.

 

            Ello es sin perjuicio de que se acepte la deducción de los gastos propiamente dichos (asociados a esas provisiones no previstas expresamente como deducibles en el artículo 37º de la LIR), en el ejercicio en que aquellos se devenguen, y siempre que dicha deducción se ajuste al principio de causalidad previsto de dicho artículo, salvo que una norma disponga límites a su deducibilidad o simplemente la prohíba”.

 

2.         Si sería estimable y/o cuantificable para provisionar una tasación de tercero o carta fianza no constituye materia que esté referido al sentido y alcance de las normas tributarias, sino a un procedimiento contable.

 

            Sin perjuicio de ello, si el supuesto a que se refiere el párrafo precedente calificara como una provisión, no siendo esta alguna de aquellas que están previstas como deducibles en el artículo 37º de la LIR, no debe considerarse como deducción para la determinación de la renta neta imponible en el periodo en que se efectúe dicha provisión; sin embargo, se aceptará la deducción del gasto propiamente dicho (asociado a aquella provisión), en el ejercicio en que este se devengue, siempre que dicha deducción se ajuste al principio de causalidad previsto en el artículo 37º la LIR, salvo que una norma disponga límites a su deducibilidad o simplemente la prohíba.”

 

 

3)    ¿POR QUÉ ESTÁN EN AUGE LOS PARAÍSOS FISCALES EN EL MUNDO?

 

Fuente: Diario El Comercio

 

Los han llamado «lugares soleados para la gente sombría». En los últimos años, los paraísos fiscales han enfrentado los embates de gobiernos de todo el mundo, a una batería de nuevas regulaciones internacionales para volverlos más transparentes y a numerosas campañas de ciudadanos de a pie, indignados por la evasión de impuestos de los ricos y las grandes empresas.

 

Pero estos sitios, lejos de desaparecer, siguen ahí. Y, de hecho, están más fuertes que nunca. Se estima que la suma total de dinero escondido en estas jurisdicciones que ofrecen una carga tributaria baja o nula en todo el mundo asciende a US$21 billones. Esto equivale a la producción económica anual de EE.UU. y Japón juntos.

 

Entonces, la pregunta del millón es por qué estos centros financieros continúan existiendo a pesar de la creciente oposición que despiertan, liderada por el presidente de EE.UU., Barack Obama, entre otros gobernantes. Para responderla, hay que comenzar desde el principio.

 

¿SÓLO EVASIÓN DE IMPUESTOS?
(…) Una investigación de la Red para la Justicia Fiscal (Tax Justice Network), un grupo activista internacional, calcula que si las ganancias enviadas a los paraísos fiscales se quedaran donde realmente fueron generadas, muchos países en desarrollo tendrían la posibilidad de pagar todas sus deudas.

 

Pero Travers (presidente de la bolsa de valores de las Islas Caimán) asegura que la idea de que estos centros financieros ofrecen una estructura impositiva diseñada específicamente para explotar la demanda mundial por evadir impuestos es errónea.

 

«Esta visión está fuera de moda. Las corporaciones no vienen a las Islas Caimán para eludir el pago de tributos. Las empresas que operan aquí pagan impuestos en las jurisdicciones que les corresponde». «En realidad, las compañías que fijan domicilio en las Islas Caimán, en particular los fondos de cobertura (hedge funds), lo hacen por razones comúnmente relacionadas con las legislaciones de los distintos países. Buscan estabilidad y ausencia de normas intrusivas», explica.

 

La principal atracción de las Islas Caimán y otros centros financieros es, según Travers, que son una jurisdicción donde los activos pueden ser retirados sin incurrir en un nivel extra de gravámenes para luego ser invertidos en otra parte del mundo. «Es un delirio creer que en esta isla hay un enorme cofre lleno de oro proveniente de otros lugares del mundo. El dinero de los hedge funds u otras fuentes es invertido y reinvertido».

 

MUTACIÓN

 

Debido a la presión EE.UU. y otros gobiernos del mundo, los paraísos fiscales se han visto obligados a dar acceso a la información bancaria de sus residentes. Las autoridades de las Islas Caimán dicen que ahora es más sencillo saber quiénes son los dueños de los activos y hacia dónde va el dinero, e insisten en que esos fondos pagan impuestos en los respectivos países.

 

Entonces, ¿por qué tanto escándalo? ¿Será que los paraísos fiscales se subsisten porque no tienen nada de malo? ¿Serán incluso útiles para ayudar a bombear capital al sistema global, como el corazón lo hace con la sangre en el cuerpo?

 

El fundador de la Red para la Justicia Fiscal, el contador británico Richard Murphy, le dice a la BBC que la forma en la que operan los paraísos fiscales se ha vuelto mucho más compleja: «Han cambiado radicalmente a partir de 2005». «La evasión fiscal ya no es su principal propósito», asegura.

«Su justificación es otra: como las regulaciones siguen favoreciendo a las grandes compañías que quieren mantenerse lejos de la mirada de los reguladores, las empresas ven en los paraísos fiscales una solución para salir bien paradas comercialmente, con menos costos que si operaran en otros sitios».

 

JUGAR A LAS ESCONDIDAS 
En otras palabras, la consigna sigue siendo eludir impuestos pero de manera legal y de un modo muchísimo más intrincado: mover el dinero fuera de un país determinado y colocarlo en una cuenta bancaria difícil de rastrear.

 

Según Murphy, los paraísos fiscales aún existen porque les permiten a las grandes compañías dividir sus operaciones –sólo en los papeles, por supuesto– para evitar ser reguladas en los sitios donde realmente llevan a cabo sus actividades. Existen específicamente para enturbiar las cosas, agrega.

 

«Pongamos el ejemplo de una compañía que está registrada en las Islas Caimán pero opera en Reino Unido, lo cual es bastante frecuente», explica Murphy. «Si el gobierno británico sospecha de esa compañía y quiere hacer preguntas, primero debe dar un buen motivo sobre por qué necesita esa información. Y, para complicar las cosas, las Islas Caimán también deben dar una buena razón para vincular a esa compañía con Reino Unido. El problema es que toda la estructura está armada para evitar que se unan cabos».

 

Claro que los gobiernos también deben querer hacer preguntas. Los críticos sospechan que algunos gobiernos juegan a las escondidas de una forma particular: como si el niño que busca al resto pasara al lado de uno de los niños ocultos y deliberadamente mirase hacia otro lado, porque lo que quiere es seguir jugando más tiempo.

 

Murphy dice estar convencido de que algunos gobiernos quieren que el juego de los paraísos fiscales continúe. «Creen que vale la pena permitir que la City de Londres y Wall Street realicen parte de sus actividades fuera de la mirada de los reguladores, para que puedan competir de una forma que consideran más innovadora y les hagan ganar mucho dinero a los mercados financieros globales, lejos de un ambiente regulado».